Soberanía alimentaria para la salud y la autonomía económica Kichwa
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Soberanía alimentaria para la salud y la autonomía económica Kichwa

El ejemplo de los pueblos indígenas de Pastaza, Ecuador

La emergencia COVID-19 ha impactado negativamente a cada rincón del planeta. Aunque en algunos países se ha traducido en una emergencia principalmente sanitaria, en otros más vulnerables se ha agravado en una crisis multidimensional que ha afectado notablemente las condiciones de vida de la población.

En las comunidades indígenas Kichwa de la provincia de Pastaza (Ecuador), donde el 100% de la población tiene poco o escaso acceso a los servicios básicos y alimentación, los principales problemas que han identificado participativamente son los relacionados con la equidad de género y salud, y la soberanía y seguridad alimentaria y nutricional.

En este marco, Farmamundi y el Instituto Quichua de Biotecnología Sacha Supai (IQBSS) colaboran para promover el Sumak Kawsay (Buen Vivir) de 31 comunidades Kichwas de Pastaza, mediante un proyecto para la mejora nutricional y la promoción de la salud de las mujeres en edad fértil y la infancia; que también busca reforzar la identidad cultural de estas comunidades impulsando sus propias prácticas productivas ancestrales y la agroecología.

El objetivo de este proceso es lograr la soberanía alimentaria, desarrollar estrategias comunitarias de promoción de la salud para la prevención de contagios de la COVID-19, y priorizar la participación y liderazgo de las mujeres en los espacios de decisión y acción comunitaria.

La presente exposición nos permite conocer más de cerca las acciones realizadas en torno al presente proyecto y, a la vez, nos permite tener una visión cercana del quehacer diario y forma de vida de las comunidades Kichwa de Pastaza.

Situación de los pueblos ancestrales Kichwa de Pastaza

Los pueblos ancestrales Kichwa de Pastaza (PAKP, en adelante) se sitúan en las cuencas de dos de los principales ríos de Ecuador: el Bobonaza y el Curaray. En la provincia de Pastaza, los PAKP, coexisten con otras nacionalidades amazónicas: achuar, shiwiar, waorani, shuar, sapara y andwa.

Situación de los pueblos ancestrales Kichwa de Pastaza, Ecuador.
Vista panorámica de la pista de aterrizaje de la comunidad Yana Yaku

En zonas de la cuenca del Bobonaza, gravemente amenazadas por la extracción de madera y el avance de monocultivos, viven los kichwa de Canelos (1.158 habitantes) y los kichwas de Boberas y Teresa Mama (3.849 habitantes).

En la cuenca del Curaray, en zonas de bosque primario y bien conservadas, viven los kichwa de Curaray (1.061 habitantes) y kichwa Kawsak Sacha (208 habitantes)

Cosmovisión y territorio

Niña kichwa exponiendo sus conocimientos sobre ecosistemas y biodiversidad en el territorio comunitario de Yana Yaku

La lengua materna es el kichwa, idioma utilizado para aprender sobre la cosmovisión, la cultura y el mundo que les rodea, y que favorece la vida en plenitud: el Sumak Kawsay (Buen vivir). Para los PAKP, los diferentes elementos de la naturaleza tienen samay (energía vital), donde plantas, animales, humanos, divinidades y ancestros se interrelacionan, conformando así el Sumak Allpa (Tierra sin mal).

Esta sinergia humano-naturaleza forma una comunidad integral, que al compartir el mismo samay que no diferencia entre humanos y no humanos, les permite practicar relaciones de intercambio basadas en la corresponsabilidad y la cooperación entre las personas de la comunidad, así como alianzas para la defensa del territorio y las relaciones de comercio justo que no perjudiquen al medioambiente.

Niño presentando sus conocimientos sobre recursos de la biodiversidad para la soberania alimentaria

Autonomía y soberanía alimentaria

Las familias y comunidades de los pueblos ancestrales son pioneras en el desarrollo de tecnologías de aprovechamiento sostenible y armónico del sumak alllpa. Estas tecnologías combinan de manera eficiente los conocimientos de la agroecología con los saberes ancestrales como la minka (trabajo comunitario), el chakra-ushun-purun (cultivo – recolección – regeneración natural del bosque con especies frutales, medicinales y forestales), la caza, la pesca y la recolección de alimentos y medicinas del bosque. Esto contribuye a una mejor producción y mantenimiento de la soberanía alimentaria y de la economía ancestral.

Mujeres marcando las áreas de cultivo de la palma muriti turu
Grupo de trabajo planificando el cultivo de la palma muriti turu

Producción agropecuaria

La implementación de nuevas alternativas de producción agropecuaria a pequeña escala permite a los kichwa fortalecer sus sistemas agroalimentarios, respetando sus valores culturales y mejorando sus procesos de autosuficiencia alimentaria, a partir del uso eficiente de la tierra, el agua, y la biodiversidad amazónica. En las chakras (huertas) familiares, el cultivo principal es el chicatzu muyu (Plukenetia volubilis) que intercala con otros cultivos de alimentos y medicinales de la agrobiodiversidad amazónica.

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El cultivo de la palma

El cultivo de la palma en las riberas de los ríos representa es uno de los aspectos más significativos de la cultura kichwa. La corresponsabilidad de mujeres y hombres en el cuidado de estos espacios es vital para la supervivencia de sus familias.

Los ecosistemas de palmas, ya sean en humedales (turus) o en las planicies cercanas a los ríos (muriti, cunambo o pambas), tienen una gran importancia para las familias kichwa, ya que las palmas son el grupo de plantas con mayores usos por las comunidades: alimento, medicina, maderables (construcción de viviendas), utensilios domésticos y de cacería, alimentación de fauna, entre otros.

La gestión de estos ecosistemas estratégicos son parte de la territorialidad kichwa y su sello distintivo, ya que muchos de estos espacios cercanos a otras zonas pobladas han perdido su riqueza de palmas, incluso las de mayor uso, como las hojas y palos para techos y viviendas.

Manejo sostenible de la palma muriti (Mauritia flexuosa)
Trabajo comunitario para la siembra de la palma muriti

La pesca

La pesca es una actividad productiva fundamental para los pueblos kichwa, siendo esta su principal fuente de proteína de origen animal. Bajo un enfoque de agro-acuicultura integrada y participativa, se está fomentando la recuperación y la crianza de dos especies nativas en estanques de las comunidades: la cachama (Piaractus brachypomus) y la jandia (Brycon amazonicus).

La pesca favorece tanto la seguridad alimentaria y nutricional de las comunidades como la generación de ingresos económicos adicionales para las familias.

Producción de peces nativos de la amazonia. Cachama (Piaractus brachypomus).

La alimentación

Las familias kichwa comen dos veces al día, por la mañana y por la tarde. La dieta se basa en la yuca (Manihot esculenta) y el plátano (Musa paradisiaca), además de en una gran variedad de bulbos, tubérculos, frutas silvestres, pescado, palmas y plantas domesticadas.

El bagaje culinario ancestral aporta aspectos positivos a la dieta, por la combinación de productos de alto contenido proteínico como el chicatzu muyu (Plukenetia volubilis) y el pescado, con las verduras y frutas silvestres.

Kichwas y COVID-19

La pandemia del coronavirus ha tenido graves consecuencias en el buen vivir de los pueblos kichwa, afectando principalmente a su alimentación, salud y medios de vida. Ante esta situación, las autoridades indígenas han tomado medidas de bioseguridad ancestrales, como son las purinas.

Las purinas son un sistema de aislamiento comunitario en el bosque para resguardarse, por un tiempo prudencial, durante la pandemia. En estas zonas, las comunidades disponen de una variedad de productos alimenticios provenientes de las chakras (del bosque y del agua) que les permite mantener sus dietas tradicionales, así como recuperar los conocimientos alimentarios locales y fortalecer su salud.